PERDONAR «POR LOS HIJOS», LA GRAN TRAMPA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Llama a la reflexión que dos de cada diez españoles crean, al ser preguntados por las razones por las que una mujer perdona a su maltratador, que lo hacen «por sus hijos». Esa respuesta errónea lleva implícitas, para organizaciones como «Save the Children» empeñadas en hacer visibles a los niños víctimas de la violencia doméstica, dos incongruencias: la primera, el niño, con solo ser observador o estar presente en la violencia en su hogar, sufren efectos irreversibles. «El mero hecho de vivir en un ambiente en que existen las dinámicas del maltrato tiene consecuencias en los niños y niñas que pueden acabar interiorizando modelos violentos que, en muchos casos, se repiten en la edad adulta», especifica Yolanda Román, responsable de Incidencia Política de «Save the Children».

La segunda implica que muchas veces ni la propia madre es consciente de la real repercusión de mantener al niño en ese hogar golpeado. Ya desde el embarazo la violencia de género que sufre la madre le provoca un estrés que puede afectar hasta en el crecimiento del feto, por lo que alejar al niño del abusador es la solución idónea. En algunos casos, añade la ONG que lucha por los derechos de los más pequeños, «la consecuencia extrema de esta violencia es la muerte de los niños, normalmente junto a la de su madre». Como ha ocurrido con varios niños este año y que además ha causado que otros 40 menores hayan quedado huérfanos. Según los datos recogidos por otra institución directamente ligada al estudio de la lacra de la violencia de género, el Centro Reina Sofía de Valencia, durante el año pasado un 8% de los asesinatos de mujeres por esta pesadilla doméstica fueron presenciados por sus hijos.

Niños desatendidos en el juzgado

«Save the Children», que ha lanzado hoy su campaña sensibilizadora que lleva por nombre «En la violencia de género no hay una sola víctima» para ampliar el foco del hogar a los descendientes de la pareja, también aporta un dato muy llamativo: unos 800.000 niños y niñas en España sufren las consecuencias de la violencia sexista a día de hoy. Esos niños están marcados de por vida y podrán reproducir el rol maltratador con sus futuras relaciones.

Para evitar estos despropósitos, la nueva campaña de «Save the Children» pretende no solo sacar de la invisibilidad este problema sino poner el foco en otras aristas necesarias. Un ejemplo claro, también explicado por Yolanda Román: «Por ejemplo, cuando una mujer acude a un juzgado a denunciar un caso de violencia de género con sus hijos nadie atiende a los niños».

Para acabar, baste un testimonio de Marta (nombre obviamente modificado), una joven de 18 años que sintió demasiado próximo el brote maltratador de un «extraño» en su casa. «Las emociones que tenía en esos momentos concretos eran de soledad, tanto si estaba feliz como triste (…). Y la otra era miedo, hacia la persona que en esos momentos me dañaba a mí o a mi madre, y también hacia la gente en general porque no tenía seguridad en ningún lado». Erika Montañés. ABC

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