ESTEREOTIPOS Y PREJUICIOS

 

El prejuicio tiene un carácter social y afecta tanto a sujetos individualmente considerados como a grupos, por su pertenencia a dichos grupos, hay que destacar su carácter eminentemente negativo, cuando no tendría que  ser así, ya que entendiendo el prejuicio como un juicio previo, éste podría  adquirir connotaciones negativas como  positivas y sin embargo, se decantan por los prejuicios negativos.

En definitiva los prejuicios son una antipatía hacia personas que se asocian a ciertos grupos sociales y provocan un alejamiento de dichos grupos, por miedo, aversión, etc Que impiden un conocimiento real de los mismos, basado en la experiencia propia, y no en imaginarias preconcepciones negativas.

El prejuicio atañe tanto a los sentimientos como a la actitud y a la conducta.

El estereotipo sería un conjunto de creencias acerca de los atributos asignados al grupo, y el prejuicio sería la evaluación negativa del grupo. Por tanto el estereotipo equivale a una creencia u opinión y el prejuicio a una actitud negativa hacia un grupo

Los estereotipos proceden del proceso de categorización que seguimos las personas para ordenar el mundo que nos rodea. Se van trasmitiendo de generación en generación como un aspecto más de la propia cultura.

Si queremos modificar los estereotipos, debemos intervenir en  prácticas sociales que lleven a una disminución de los estereotipos negativos y a la discriminación intergrupal. Prácticas donde se produzca un contacto real entre grupos diversos, que ayuden a reducir las conjeturas previas, apoyadas en el miedo y la falta de conocimiento real

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