Tres detenidos en Bizkaia y Gipuzkoa por violencia de género

Un total de tres varones han sido detenidos como presuntos autores de un delito de malos tratos contra la mujer en Euskadi en las últimas horas. Los arrestos se han llevado a cabo en las localidades vizcaínas de Güeñes, Elorrio y en la guipuzcoana de Tolosa, según ha informado el departamento vasco de Interior. El caso de mayor relevancia se registró sobre las tres y media de la tarde del domingo, en el barrio de Sodupe de Güeñes. A esa hora, agentes de la Ertzaintza se dirigieron a un domicilio de esta localidad tras recibir una llamada particular que informaba de una agresión sufrida por una mujer en el domicilio conyugal. Personados en el lugar, los agentes procedieron a la detención de un varón de 76 años por agredir a su mujer mediante un puñetazo en el rostro y amenazar a sus hijos con dos cuchillos. El arrestado fue acusado de un presunto delito de violencia de género y otro de violencia doméstica. El segundo caso del maltrato contra la mujer tuvo lugar a las cuatro y media de la tarde del domingo, en el municipio vizcaíno de Elorrio. Una mujer que se presentó en el domicilio de su expareja para tratar de asuntos personales fue agredida por el varón. El hombre la agarró por el cuello hasta dejarla seminconsciente, profiriéndole varias patadas y arrojándola contra una mesa, momento en el que apareció un familiar de la víctima que facilitó la salida de la mujer del domicilio. La víctima fue trasladada al hospital para una exploración exhaustiva por prescripción facultativa. Los agentes desplazados al lugar procedieron a la detención del presunto maltratador, de 44 años, por un presunto delito de violencia de género. El tercer caso de violencia machista se registró sobre las diez y media de la noche en el municipio guipuzcoano de Tolosa. A esa hora, una patrulla de la Ertzaintza se desplazó hasta el apeadero de la calle Pablo Gorosabel ya que una mujer estaba siendo agredida por un varón. Una vez en el lugar, los agentes observaron que un hombre tenía sujetada en el suelo a una mujer que se encontraba muy nerviosa. Los agentes separaron al varón de la mujer y comprobaron que la chica tenía la camisa rota y restos de sangre en la cabeza. Tras hablar con la mujer y confirmar que había sido víctima de una agresión por parte de su pareja, los ertzainas detuvieron al joven, de 28 años, por un presunto delito de violencia de género.

el correo.com

Publicado en artículos, Noticias | Deja un comentario

Licencia para maltratar: el mundo al revés del Supremo

Por Pilar Careaga

Un héroe, según el Diccionario de la Real Academia Española, es un varón

ilustre que se distingue por sus hazañas o virtudes y a eso remite nuestro imaginario: un héroe auxilia y protege a los más débiles, incluso arriesgando su propia vida. Un héroe es un modelo de vida, un referente. La literatura y el cine están llenos de héroes: se enfrentan en solitario a malvados forajidos, secuestradores sádicos o terroristas fanáticos que iban a violar a una mujer, mutilar a un campesino, atracar un hogar, secuestrar y torturar a un menor. Un héroe siempre controla sus emociones y actúa con dignidad. Un héroe nunca pegaría a una mujer: eso es de villanos.

A los héroes se les recompensa con condecoraciones y honores reconociéndoles así esa alta calidad moral que les llevó al cumplimiento de los propios deberes y que comporta la gloria o buena reputación que sigue a la virtud, de nuevo parafraseando a la Real Academia. La sentencia del Tribunal Supremo en la que rebaja la pena de 8 meses y un día a 5 meses y un día a un militar maltratador de su mujer porque en la vista no se valoraron las condecoraciones obtenidas en la guerra de Afganistán ni se consideró que después de pasar por ese escenario se ha acostumbrado a la violencia, o sea las ha incorporado a su comportamiento cotidiano, rompe cualquier marco ético y civilizado en el que queramos situarnos.

Supone la sentencia que el contacto con la violencia contamina, que una guerra hace violentos a quienes intervienen en ella. Y eso significa que las hazañas bélicas no están protagonizadas por héroes dignos y cuerdos sino por matones que ninguna sociedad debería condecorar. ¡Caramba con el Supremo!
Cabe preguntarse, si un tribunal recompensa a un delincuente, ¿qué principio ético inspira a dicho tribunal? Clara respuesta: Fascismo patriarcal. ¿Qué lección debe sacar la sociedad a la que debería proteger y no lo está haciendo? La justicia no es igual para todos, y menos para todas, y autoriza a cualquier varón que lleve uniforme y haya pasado por un campo de entrenamiento a maltratar a su compañera.

Y es que, el Derecho, las leyes y las sentencias judiciales tienen por definición un valor didáctico e instruyen a la sociedad sobre lo que está bien y lo que está mal. Y que un ilustre varón condecorado pegue se le puede permitir. Vale con una amonestación, dice el Supremo.

Esta sentencia es igual que otras que leemos en la prensa procedentes de lugares lejanos en las que se condena a mujeres por conducir, se las lapida por haberse quedado embarazadas en una violación o se acusa de blasfema, con petición de pena de muerte, a una niña con síndrome Down que ha quemado unas páginas de un libro que había en casa y que resulta llamarse Corán. Todas son sentencias no democráticas y patriarcales. No las hace distintas la dureza del castigo. Importa la ideología que las sustenta. El camino al oprobio absoluto empieza con el primer paso, por corto que sea.

¿Qué está pasando en nuestros tribunales e incluso en el Supremo? Porque lo que era de razón esperar del Alto Tribunal es que hubiese mantenido la pena o que dijese que en el caso que se dirimía poco importaban los supuestos honores del agresor o incluso que se considerase un agravante el haberse valido de la imagen y calidad de héroe condecorado, de quien no cabría esperar comportamiento tan vil, y por lo tanto se aumentase la pena. Eso si hubiese estado bien y hubiese sido muy didáctico.

Pilar Careaga Castrillo es filóloga y feminista.

El País. 29 agosto 2012
Rich Text AreaToolbarBold (Ctrl + B)Italic (Ctrl + I)Strikethrough (Alt + Shift + D)Unordered list (Alt + Shift + U)Ordered list (Alt + Shift + O)Blockquote (Alt + Shift + Q)Align Left (Alt + Shift + L)Align Center (Alt + Shift + C)Align Right (Alt + Shift + R)Insert/edit link (Alt + Shift + A)Unlink (Alt + Shift + S)Insert More Tag (Alt + Shift + T)Toggle spellchecker (Alt + Shift + N)▼
Toggle fullscreen mode (Alt + Shift + G)Show/Hide Kitchen Sink (Alt + Shift + Z)
FormatFormat▼
UnderlineAlign Full (Alt + Shift + J)Select text color▼
Paste as Plain TextPaste from WordRemove formattingInsert custom characterOutdentIndentUndo (Ctrl + Z)Redo (Ctrl + Y)Help (Alt + Shift + H)

Por Pilar Careaga
Un héroe, según el Diccionario de la Real Academia Española, es un varón ilustre que se distingue por sus hazañas o virtudes y a eso remite nuestro imaginario: un héroe auxilia y protege a los más débiles, incluso arriesgando su propia vida. Un héroe es un modelo de vida, un referente. La literatura y el cine están llenos de héroes: se enfrentan en solitario a malvados forajidos, secuestradores sádicos o terroristas fanáticos que iban a violar a una mujer, mutilar a un campesino, atracar un hogar, secuestrar y torturar a un menor. Un héroe siempre controla sus emociones y actúa con dignidad. Un héroe nunca pegaría a una mujer: eso es de villanos.
A los héroes se les recompensa con condecoraciones y honores reconociéndoles así esa alta calidad moral que les llevó al cumplimiento de los propios deberes y que comporta la gloria o buena reputación que sigue a la virtud, de nuevo parafraseando a la Real Academia. La sentencia del Tribunal Supremo en la que rebaja la pena de 8 meses y un día a 5 meses y un día a un militar maltratador de su mujer porque en la vista no se valoraron las condecoraciones obtenidas en la guerra de Afganistán ni se consideró que después de pasar por ese escenario se ha acostumbrado a la violencia, o sea las ha incorporado a su comportamiento cotidiano, rompe cualquier marco ético y civilizado en el que queramos situarnos.

Supone la sentencia que el contacto con la violencia contamina, que una guerra hace violentos a quienes intervienen en ella. Y eso significa que las hazañas bélicas no están protagonizadas por héroes dignos y cuerdos sino por matones que ninguna sociedad debería condecorar. ¡Caramba con el Supremo!
Cabe preguntarse, si un tribunal recompensa a un delincuente, ¿qué principio ético inspira a dicho tribunal? Clara respuesta: Fascismo patriarcal. ¿Qué lección debe sacar la sociedad a la que debería proteger y no lo está haciendo? La justicia no es igual para todos, y menos para todas, y autoriza a cualquier varón que lleve uniforme y haya pasado por un campo de entrenamiento a maltratar a su compañera.
Y es que, el Derecho, las leyes y las sentencias judiciales tienen por definición un valor didáctico e instruyen a la sociedad sobre lo que está bien y lo que está mal. Y que un ilustre varón condecorado pegue se le puede permitir. Vale con una amonestación, dice el Supremo.
Esta sentencia es igual que otras que leemos en la prensa procedentes de lugares lejanos en las que se condena a mujeres por conducir, se las lapida por haberse quedado embarazadas en una violación o se acusa de blasfema, con petición de pena de muerte, a una niña con síndrome Down que ha quemado unas páginas de un libro que había en casa y que resulta llamarse Corán. Todas son sentencias no democráticas y patriarcales. No las hace distintas la dureza del castigo. Importa la ideología que las sustenta. El camino al oprobio absoluto empieza con el primer paso, por corto que sea.
¿Qué está pasando en nuestros tribunales e incluso en el Supremo? Porque lo que era de razón esperar del Alto Tribunal es que hubiese mantenido la pena o que dijese que en el caso que se dirimía poco importaban los supuestos honores del agresor o incluso que se considerase un agravante el haberse valido de la imagen y calidad de héroe condecorado, de quien no cabría esperar comportamiento tan vil, y por lo tanto se aumentase la pena. Eso si hubiese estado bien y hubiese sido muy didáctico.
Pilar Careaga Castrillo es filóloga y feminista.
El País. 29 agosto 2012
Path:

Publicado en artículos, Lecturas de Interes | Deja un comentario

Nueva Constitución de Somalia prohibe la mutilación genital femenina

La tristemente célebre “circuncisión” femenina que se practica en ciertos países africanos fue prohibida en la redacción de la nueva constitución de Somalia.

En una medida que alegró a numerosos grupos de activistas y sobre todo beneficiará a miles de mujeres, la nueva Constitución de Somalia prohíbe en el país la mutilación femenina, conocida como una especie de tortuosa “circuncisión” que 9 de cada 10 mujeres sufren cuando aún son menores y en obediencia a cuestionables costumbres culturales.

La prohibición legal es el primer paso para erradicar esta práctica, pero, a decir de Fatima Jibrell, abogada que defiende a quienes la han padecido, también serán necesarias medidas educativas, de toma de conciencia e incluso previsiones legales todavía más estrictas.

En Somalia la mutilación femenina más usual es la infibulación, que la Organización Mundial de la Salud define como “la remoción de parte de todo la genitalia externa (clítoris, labios menores y labios mayores) y la costura o estrechamiento de la abertura vaginal”.

Por otro lado, estadísticas al respecto aseguran que entre 100 y 104 millones de niñas viven mutiladas genitalmente, 92 millones en África. Médicamente, los riesgos y efectos secundarios de la circuncisión son sangrado severo, infecciones e infertilidad, además de complicaciones obstétricas, hemorragia post-parto y mortalidad infantil.

Investigaciones recientes también sugieren que quienes sufren este procedimiento son más proclives a enfermedades mentales como el desorden de estrés post-traumático. Algunas de estas consecuencias, por cierto, son crónicas, y acompañan a la mujer por el resto de su vida.

En cuanto a las reacciones a la prohibición, existe la posibilidad de que la medida legal se reciba con reticencia. Según Jibrell, “muchos hombres y mujeres se opondrán por cuestiones de cultura, de Islam o de castidad”.

“Nuestros hombres no tendrán niñas con quien casarse porque no puedes casarte con una mujer incircuncisa si eres un verdadero hombre somalí”, agregó la abogada.

De cualquier forma, aunque es evidente que las mujeres en Somalia y otros países del mundo todavía tienen mucho trabajo por hacer a este respecto, la prohibición constitucional parece un buen primer paso en la erradicación de tan nefasta medida de sometimiento al cuerpo femenino.

Fuentes: the guardian | pijamasurf.com

Publicado en artículos, Noticias | Deja un comentario

Un ombligo olímpico y con polémica

Por: Verónica Calderón | 16 de agosto de 2012

En su página en el sitio oficial de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, la atleta Habiba Ghribi dejaba muy claro su objetivo: ganar una medalla. Lo consiguió. El 6 de agosto se convirtió en la primera tunecina en subir a un podio olímpico, obtuvo la plata en la prueba de 3.000 metros con obstáculos. Emocionada, dedicó su triunfo a los tunecinos, en especial a las mujeres, y al “Nuevo Túnez”. Pero, aparentemente, algunas partes del “Nuevo Túnez” no estaban listas para su logro. Al menos no para su ombligo.

Ocurre que Ghribi, de 28 años, vestía un traje deportivo que mostraba —además de su ya mencionado ombligo— su abdomen, piernas y brazos al desnudo. Un atuendo que no desentonaba con el de sus competidoras. Pero para los tunecinos más conservadores, poco más que “ropa interior”. “Túnez no necesita mujeres que corran desnudas”, anotó un indignado aficionado en Facebook. Otros incluso exigieron que se le retirara la nacionalidad.

Los insultos contra Ghribi no son extraños. Otras atletas árabes han sido igualmente insultadas. A la saudí Wojdan Shaherkani, que compitió en la prueba de judo, la llamaron “prostituta” y a la afgana Tahmina Kohistani, también atleta, la calificaron de “vergüenza nacional”. Pero la polémica por el traje de Ghribi se distingue porque ha exacerbado el debate sobre la igualdad de género en Túnez un tema álgido en el país que vio nacer la Primavera Árabe. Túnez es uno de los países que más protegían los derechos de las mujeres en el mundo árabe. Ghribi, a diferencia de las competidoras saudí y afgana, compitió sin el hijab. El Código de Estatuto Personal que prohíbe la poligamia y el repudio se promulgó en 1956. El divorcio voluntario, los anticonceptivos y el aborto son legales. No obstante, el borrador de la nueva Constitución redactado a la sombra de Ennahda, el partido islamista que encabeza la coalición del Gobierno tunecino elegido tras la caída del dictador Ben Ali en enero de 2011, considera a las mujeres “complementarias” a los hombres. Miles de tunecinos se lanzaron el lunes a las calles en protesta con esta reforma. El partido en el Gobierno, atrapado entre las exigencias de los salafistas (que, entre otras cosas, abogan por la imposición de la sharia) y la oposición laica que afirma que las reformas conservadoras “traicionan” los ideales que impulsaron la Revolución de los Jazmines, insiste en que no limitará los derechos de la mujer. Pero muchos son escépticos.

La bloguera Lina Ben Mehnni —cuya bitácora, A Tunisian girl, recogía testimonios sobre el inicio de la Primavera Árabe— anunció en su blog que había asistido a las manifestaciones. Una de las imágenes que acompañan su texto muestra a una mujer con un cartel: “Soy una mujer completa, no un complemento”. Y las mujeres tienen ombligo.

Fuente: El país.

Publicado en artículos, Noticias | Deja un comentario

Aumentaron 60% las denuncias por violencia de género

Desde 2010, se multiplican y agravan los casos

Por Evangelina Himitian | LA NACION

La agresión filmada a una mujer, delante de su hija, en Bahía Blanca, reavivó la preocupación por el aumento de la violencia de género. Foto: Imagen de video

Conmoción por cuatro ataques brutales en varias provincias

Un drama cada vez más frecuente

A Natalia, su ex marido la golpeó en la calle y delante de su hija , el Día del Niño, con total impunidad. A Mariana, su ex novio la fue a visitar el día de su cumpleaños y terminó torturándola con una picana durante cuatro horas. A Karina, su ex pareja directamente le dio tres puñaladas y la mató.

Todo eso, casos resonantes y que tomaron estado público, ocurrió en menos de 24 horas. Y las estadísticas confirman lo que se sospechaba: los casos de violencia contra las mujeres han aumentado aceleradamente en los últimos tiempos.

Desde 2010, aumentó 60% la cantidad de casos que llegan a la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Un informe del Observatorio de Femicidios, de la ONG Adriana Marisel Zambrano, indica que cada día en el país una mujer muere víctima de la violencia de género. Paradójicamente, el hogar familiar es el lugar más peligroso para las mujeres, y sus propias parejas o ex parejas, los principales agresores.

Sólo en la ciudad de Buenos Aires, en lo que va del año unas 5500 mujeres solicitaron ayuda por ser víctimas de violencia familiar, malos tratos y agresiones. Son las que llamaron a la línea de teléfono gratuita que tiene la Dirección de la Mujer del gobierno porteño, 0800-66 MUJER.

Claro que muchas otras mujeres no se atreven a iniciar una demanda contra su agresor. “Cerca del 40% de las mujeres no quieren hacer la denuncia”, apuntó Eva Giberti, la coordinadora del programa “Las víctimas contra las violencias” del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

“En estos meses, hemos recibido una gran cantidad de llamadas a la línea telefónica. Esta es sólo la primera instancia, el primer contacto. La mayoría son mujeres que han soportado meses o tal vez años de malos tratos y que, a partir de una situación puntual, se deciden a llamar. El detonante suele ser una situación de violencia delante de los hijos o que puso en riesgo su vida. Sólo ahí, por lo general, las mujeres se animan a llamar. El pedido de ayuda, lamentablemente, llega en un punto límite”, explica a LA NACIONCarolina Stanley, la ministra de Desarrollo Social porteña.

Desde que comenzó a funcionar la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte, en 2008 ha habido 27.959 casos. Los principales agresores son las propias parejas y ex parejas de las víctimas. El 90% de los casos se convirtió en una denuncia civil; el 64%, en penal. La violencia psicológica está tan presente como la violencia física. La primera, en el 96% de los casos, y la segunda, en el 68 por ciento.

En el 33% de los casos, existe un alto riesgo para la vida de la víctima; en el 9%, el riesgo es “altísimo”, y en el 41%, un riesgo medio. Sólo en el 6% de los casos se evaluó que no existía un riesgo. Sigue leyendo

Publicado en artículos, Noticias | Deja un comentario

"Almas magulladas" Proyecto de Estudios Delta.

Los Estudios Delta de fotografía, están realizando una campaña de sensibililzación contra la violencia de género a través de la fotografía.

Dicho estudio se ha puesto en contacto con nosotros/as, para difundir dicha campaña, algo que les agradecemos profundamente, ya que reconocemos la gran labor que estos medios  pueden realizar en la concienciación de este problema, como forma de erradicarlo. Es por ello que en nuestras páginas encontrareis un enlace a dicha campaña, al igual que al final de este comentario.

Damos nuevamente las gracias por estas iniciativas particulares, que tanto benefician a esta búsqueda de una “justicia social”.

http://www.verkami.com/projects/2770-almas-magulladas

Publicado en artículos, Estudios, Lecturas de Interes, Noticias, Tu Voz | Deja un comentario

LA SOLEDAD Y LA DESOLACIÓN, POR MARCELA LAGARDE

Nos han enseñado a tener miedo a la libertad; miedo a tomar decisiones, miedo a la soledad. El miedo a la soledad es un gran impedimento en la construcción de la autonomía, porque desde muy pequeñas y toda la vida se nos ha formado en el sentimiento de orfandad; porque se nos ha hecho profundamente dependientes de los demás y se nos ha hecho sentir que la soledad es negativa, alrededor de la cual hay toda clase de mitos. Esta construcción se refuerza con expresiones como las siguientes “¿Te vas a quedar solita?”, “¿Por qué tan solitas muchachas?”,  hasta cuando vamos muchas mujeres juntas.

La construcción de la relación entre los géneros tiene muchas implicaciones y una de ellas es que las mujeres no estamos hechas para estar solas de los hombres, sino que el sosiego de las mujeres depende de la presencia de los hombres, aún cuando sea como recuerdo.

Esa capacidad construida en las mujeres de crearnos fetiches, guardando recuerdos materiales de los hombres para no sentirnos solas, es parte de lo que tiene que desmontarse. Una clave para hacer este proceso es diferenciar entre soledad y desolación. Estar desoladas es el resultado de sentir una pérdida irreparable. Y en el caso de muchas mujeres, la desolación sobreviene cada vez que nos quedamos solas, cuando alguien no llegó, o cuando llegó más tarde. Podemos sentir la desolación a cada instante.

Otro componente de la desolación y que es parte de la cultura de género de las mujeres es la educación fantástica par la esperanza. A la desolación la acompaña la esperanza: la esperanza de encontrar a alguien que nos quite el sentimiento de desolación.

La soledad puede definirse como el tiempo, el espacio, el estado donde no hay otros que actúan como intermediarios con nosotras mismas. La soledad es un espacio necesario para ejercer los derechos autónomos de la persona y para tener experiencias en las que no participan de manera directa otras personas.

Para enfrentar el miedo a la soledad tenemos que reparar la desolación en las mujeres y la única reparación posible es poner nuestro yo en el centro y convertir la soledad en un estado de bienestar de la persona.

Para construir la autonomía necesitamos soledad y requerimos eliminar en la práctica concreta, los múltiples mecanismos que tenemos las mujeres para no estar solas. Demanda mucha disciplina no salir corriendo a ver a la amiga en el momento que nos quedamos solas. La necesidad de contacto personal en estado de dependencia vital es una necesidad de apego. En el caso de las mujeres, para establecer una conexión de fusión con los otros, necesitamos entrar en contacto real, material, simbólico, visual, auditivo o de cualquier otro tipo.

La autonomía pasa por cortar esos cordones umbilicales y para lograrlo se requiere desarrollar la disciplina de no levantar el teléfono cuando se tiene angustia, miedo o una gran alegría porque no se sabe qué hacer con esos sentimientos, porque nos han enseñado que vivir la alegría es contársela a alguien, antes que gozarla. Para las mujeres, el placer existe sólo cuando es compartido porque el yo no legitima la experiencia; porque el yo no existe.

Es por todo esto que necesitamos hacer un conjunto de cambios prácticos en la vida cotidiana. Construimos autonomía cuando dejamos de mantener vínculos de fusión con los otros; cuando la soledad es ese espacio donde pueden pasarnos cosas tan interesantes que nos ponen a pensar. Pensar en soledad es una actividad intelectual distinta que pensar frente a otros.

Uno de los procesos más interesantes del pensamiento es hacer conexiones; conectar lo fragmentario y esto no es posible hacerlo si no es en soledad.

Otra cosa que se hace en soledad y que funda la modernidad, es dudar. Cuando pensamos frente a los otros el pensamiento está comprometido con la defensa de nuestras ideas, cuando lo hacemos en soledad, podemos dudar.

Si no dudamos no podemos ser autónomas porque lo que tenemos es pensamiento dogmático. Para ser autónomas necesitamos desarrollar pensamiento crítico, abierto, flexible, en movimiento, que no aspira a construir verdades y esto significa hacer una revolución intelectual en las mujeres.

No hay autonomía sin revolucionar la manera de pensar y el contenido de los pensamientos. Si nos quedamos solas únicamente para pensar en los otros, haremos lo que sabemos hacer muy bien: evocar, rememorar, entrar en estados de nostalgia. El gran cineasta soviético Andrei Tarkovski, en su película “Nostalgia” habla del dolor de lo perdido, de lo pasado, aquello que ya no se tiene.

Las mujeres somos expertas en nostalgia y como parte de la cultura romántica se vuelve un atributo del género de las mujeres.

El recordar es una experiencia de la vida, el problema es cuando en soledad usamos ese espacio para traer a los otros a nuestro presente, a nuestro centro, nostálgicamente. Se trata entonces de hacer de la soledad un espacio de desarrollo del pensamiento propio, de la afectividad, del erotismo y sexualidad propias.

En la subjetividad de las mujeres, la omnipotencia, la impotencia y el miedo actúan como diques que impiden desarrollar la autonomía, subjetiva y prácticamente.

La autonomía requiere convertir la soledad en un estado placentero, de goce, de creatividad, con posiblidad de pensamiento, de duda, de meditación, de reflexión. Se trata de hacer de la soledad un espacio donde es posible romper el diálogo subjetivo interior con los otros y en el que realizamos fantasías de autonomía, de protagonismo pero de una gran dependencia y donde se dice todo lo que no se hace en la realidad, porque es un diálogo discursivo.

Necesitamos romper ese diálogo interior porque se vuelve sustitutivo de la acción ; porque es una fuga donde no hay realización vicaria de la persona porque lo que hace en la fantasía no lo hace en la práctica, y la persona queda contenta pensando que ya resolvió todo, pero no tiene los recursos reales, ni los desarrolla para salir de la vida subjetiva intrapsíquica al mundo de las relaciones sociales, que es donde se vive la autonomía.

Tenemos que deshacer el monólogo interior. Tenemos que dejar de funcionar con fantasías del tipo: “le digo, me dice, le hago”. Se trata más bien de pensar “aquí estoy, qué pienso, qué quiero, hacia dónde, cómo, cuándo y por qué” que son preguntas vitales de la existencia.

La soledad es un recurso metodológico imprescindible para construir la autonomía. Sin soledad no sólo nos quedaremos en la precocidad sino que no desarrollamos las habilidades del yo. La soledad puede ser vivida como metodología, como proceso de vida. Tener momentos temporales de soledad en la vida cotidiana, momentos de aislamiento en relación con otras personas es fundamental. y se requiere disciplina para aislarse sistemáticamente en un proceso de búsqueda del estado de soledad.

Mirada como un estado del ser –la soledad ontológica–  la soledad es un hecho presente en nuestra vida desde que nacemos. En el hecho de nacer hay un proceso de autonomía que al mismo tiempo, de inmediato se constituye en un proceso de dependencia. Es posible comprender entonces, que la construcción de género en la mujeres anula algo que al nacer es parte del proceso de vivir.

Al crecer en dependencia, por ese proceso de orfandad que se construye en las mujeres, se nos crea una necesidad irremediable de apego a los otros.

El trato social en la vida cotidiana de las mujeres está construido para impedir la soledad. El trato que ideológicamente se da a la soledad y la construcción de género anulan la experiencia positiva de la soledad como parte de la experiencia humana de las mujeres. Convertirnos en sujetas significa asumir que de veras estamos solas: solas en la vida, solas en la existencia. Y asumir esto significa dejar de exigir a los demás que sean nuestros acompañantes en la existencia; dejar de conminar a los demás para que estén y vivan con nosotras.

Una demanda típicamente femenina es que nos “acompañen” pero es un pedido de acompañamiento de alguien que es débil, infantil, carenciada, incapaz de asumir su soledad. En la construcción de la autonomía se trata de reconocer que estamos solas y de construir la separación y distancia entre el yo y los otros.

http://www.mujerpalabra.net/

Publicado en artículos | Deja un comentario

Destructores de vida

Son muchas las ocasiones en las que me pregunto por qué tuvo que tocarme a mí. Muchas, en las que me pregunto cómo no quise ver toda la realidad; escuchar a todos cuantos me avisaban, estar alerta a tantas y tantas señales que hacían ver lo que se escondía detrás de esta personalidad enfermiza.

Si, lo he escuchado miles de veces. Muchas  personas te dicen que esta clase de seres no son enfermos, que son fríos, calculadores, que saben perfectamente  qué hacen y por qué lo  hacen. No sienten empatía por nadie, les da igual el daño que puedan llegar a causar.

Yo, por el contrario, soy de la opinión que al igual que todo el mundo, tuvieron capacidad de decidir. En un instante  de sus vidas, aunque sólo fuera en uno,  tuvieron que optar por ser personas o ser deshechos. Es justo en esa elección donde yo dudo si sólo son cínicos, calculadores, manipuladores,  fríos, etc o verdaderas mentes enfermas que eligen el camino de destruir al prójimo.

En mi caso particular fui su segunda víctima. Cuanto le conocí me dijo que estaba divorciado. Cuando empezamos a salir me enteré que seguía casado y vivía en casa de su mujer. Ese mismo día le dije que se había equivocado conmigo, que  yo no me metía en matrimonios, que me había mentido y que se acabó. Esa noche llegó a mi trabajo,  con su ropa en el maletero, y jurando que sólo seguía casado con ella porque ella se lo había rogado mientras arreglaba sus temas, pero que hacía años que no hacían vida marital. Que él solo llegaba a su casa, se duchaba y se iba a trabajar. Que me quería y que no me iba dejar escapar.

Le creí. Y de esa forma, no sólo se metió en mi vida, sino también en mi casa. Y lo que era aún más cierto, no me dejaría escapar.

Por aquel entonces me contaba  que su ex le había estado engañando con un amigo suyo, que decía ser gay, pero a quien le iba los dos sexos;  que su mujer le había arruinado porque le enviaba todo el dinero que él ganaba a su familia y le había dejado deudas. ¿Alguien puede imaginar quien tuvo que encargarse de pagar las deudas de su anterior matrimonio? Supongo que no seré la única en todo el planeta que se haya encontrado con un parásito de éstos.

Me contó  que durante el tiempo en que su matrimonio ya estaba roto y era sólo un acuerdo provisional, había mantenido relaciones durante algún tiempo con una chica de Huetor Vega, hija de un Guardia Civil,  que conoció trabajando un  en Hotel cerca de Sierra Nevada; él como camarero y recepcionista y ella como limpiadora, que estuvo con ella bastante tiempo, al principio porque era una chica que se ofrecía ” muy fácilmente y gratis”, pero  luego, con el tiempo, empezaron a salir como si fueran novios constantemente, a pesar de que los dos sabían que él estaba casado, ya que a él le venía bien una “que le gustara abrirse de piernas de una forma tan fácil y gratis”.

También me contó que la dejó, porque estaba loca, que un día había simulado ante todo el mundo que iba a suicidarse dejando  una nota, pero que en realidad había escondido las maletas debajo de la cama,  y mientras todo su familia la buscaba con desesperación, incluso preguntándole a él cómo encontrarla, ella  estaba de cervezas con sus amigas. Esta misma mujer, que según él, no dejaba de buscarle en su vida, le había pegado ya la enfermedad venérea que me pasó cuando nos conocimos,  la primera de tantas que tuve que pasar en mi vida junto a este elemento y su amiga, que trabajaría como limpiadora para los demás, pero olvidándose algo del aseo personal, además de ser los dos   poco amigos de mantener unas relaciones sin poner en riesgo la vida de los demás, que no tienen culpa de que sus cerebros y su aseo fallaran tanto.

Siempre se montaba  su película,  él era el perjudicado y todos los demás quienes le habían destrozado la vida, hasta que aparecí yo, claro. Sobre las anteriores, lo típico; que se habían aprovechado de él, que estaban locas, que eran unas falsas y embusteras, unas “Z…”

Y nuestra relación, pese a los avisos de todo el mundo de que me alejara de él, comenzó.

Trabajaba en un bar, bueno, eso de trabajar es un decir. Un local familiar, en el que no ganaba mas que dos mis pesetas cada fin de semana. Él bebía bastante por aquella época, la excusa…lo  mal que lo había pasado con esas dos mujeres, la “loca e infiel” de su ex- mujer y la “loca” de su amante.  Durante ese tiempo contaba a todo el mundo, incluída a mí, que el negocio era suyo, que sus hermanos eran sus empleados y  se quitaba de enmedio todo cuando podía y más, argumentando problemas con su familía, lógicamente, y se sentaba siempre detrás de la barra intentando trabajar lo menos posible, también logicamente por problemas con su famila.

En aquellos tiempos se le cayó su disfraz de víctima y pude ver lo que había, aunque al final acabé creyendo, una vez más en sus mentiras. Quizás esa fue la única vez en su vida en que  una verdad saliera de su boca.

Yo trabajaba de comercial y cuando terminaba mi jornada trabajaba en el bar con él, para meter algo más de dinero en casa; así podíamos sobrevivir,  con mi sueldo, las ocho mil pesetas que su padre le pagaba al mes y otras ocho que me pagaba a mí;  ya vivíamos juntos y yo tenía una hija de una relación anterior. Se suponía que éramos una familia con gastos que cubrir, gastos que, con lo que él ganaba, no podíamos pagar ni por asomo.

Recuerdo que por aquella época llegaron unos comerciales de Madrid a vender libros, entre ellos una chica, que creo que le caló bien pronto. Se arrimaba a él bastante, con esa risa tonta que tienes cuando quieres simular que algo que te han contado te ha echo gracía;  venía junto a sus compañeros y él me dejaba en el bar trabajando y se iba con ellos de marcha. Yo veía cómo ella se agarraba de su  brazo y salían juntos como si de una pareja se tratara del bar  y el “tonteo” tan grande que había entre los dos. Ese fue quizás uno de los momentos en que vinieron en más ocasiones a hablar conmigo nuestras amistades y a pedirme que abriera los ojos, que sólo se aprovechaba de mí, que no me quería, que seguía como un simple perro a cualquier mujer que se le pusiera delante. Le vendió tres enciclopedias,  alguna tuve que  que pagar, otras, que arreglar su devolución; ella realizó bien su trabajo haciéndole creer que por comprarle algo, ella caería;  él  no se comió nada, sólo las enciclopedias.

Una vez comprobado cómo sólo hacía lo que ella quería y le pedía, tuvimos la primera  gran discusión, le dije que qué pasaba, que por qué me faltaba el respeto de esa forma; que estábamos en la boca de todo el mundo, que todos veían lo que estaba pasando y que a mí me dolía lo que veía, recuerdo que me gritó como un loco y que me dijo: “así soy y eso es lo que hay, así que ya te puedes ir acostumbrando”. Sigue leyendo

Publicado en Lecturas de Interes, Tu Voz | Deja un comentario

Dieciséis mujeres muertas por su pareja y ninguna había denunciado maltrato

Dieciséis murieron en lo que va de año como consecuencia de la violencia machista en España y ninguna de ellas había presentado denuncia previa por maltrato contra su pareja.

Éstos son los datos del Área de Igualdad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, tras añadirse hoy otro nuevo caso, el de una mujer española de 25 años fallecida en Elche (Alicante) tras ser apuñalada presuntamente por su pareja sentimental.

Además se encuentra en investigación el suceso en el que una mujer de 43 años apareció muerta el 27 de febrero, cuyo cadáver encontraron en una alcantarilla de Pinto (Madrid).

La desaparición de la víctima había sido denunciada por su familia el pasado 8 de febrero y la Guardia Civil busca a su pareja como presunto autor de los hechos.

El último siniestro de estas características, reconocido hasta hoy por el ministerio, tuvo lugar el pasado 24 de abril en Madrid, cuando una mujer de 74 años murió como consecuencia de las heridas de arma blanca que le propinó su marido, de 85, que presentaba cortes superficiales en las muñecas, y que fue detenido. Sigue leyendo

Publicado en artículos, Noticias | Deja un comentario

Nueve de cada diez trabajadores sin contrato en Euskadi son mujeres

El estudio elaborado por Emakunde también subraya que pese a esta mayoría, sigue sin alcanzarse la igualdad real entre sexos

Nueve de cada diez ciudadanos vascos que realizan un trabajo remunerado sin contrato laboral y, por lo tanto, sin cotizar a la Seguridad Social, son mujeres, según recoge el informe que Emakunde realiza anualmente. El estudio presenta indicadores de diversas áreas (demografía, salud, política, trabajo, tiempo, violencia de género…) y la conclusión es que sigue sin alcanzarse la igualdad real entre sexos: se mantiene la desigualdad en el ámbito laboral, existe brecha salarial, persisten los roles sexistas de género y en el uso del tiempo, y continúa la violencia de género. La falta de autonomía económica de un alto porcentaje de mujeres explica muchas de las desigualdades. Un dato concluyente es que una parte importante de las que optan por la maternidad y tiene hijos desaparecen del mercado laboral, lo que evidencia la insuficiencia de las ayudas para la conciliación. Si la tasa de actividad entre las mujeres sin descendencia es 14,5 puntos inferior a la de los hombres, esta diferencia aumenta hasta superar los 21 puntos en el caso de aquellas que tienen tres o más hijos. También llama la atención el hecho de que las extranjeras trabajan en mayor porcentaje que las nacionales. Sigue leyendo

Publicado en artículos, Noticias | Deja un comentario